lunes, 16 de septiembre de 2013



No supliquéis! ¡No se iluminarán las tinieblas! ¡No pidáis nada al silencio, porque no puede hablar! ¡No atormentéis por piadosos sufrimientos, vuestros espíritus afligidos! ¡Ah! Hermanos, hermanas, no esperéis nada de los dioses implacables, ofreciéndoles himnos y dones; no pretendáis conquistarlos con sacrificios sangrientos; no los alimentéis con frutos y pasteles; hay que buscar nuestra liberación en nosotros mismos; cada hombre se crea su cárcel; cada uno tiene tanto poder como los más poderosos, porque para todas las potencias que están encima, alrededor, y debajo de nosotros, como para las criaturas de carne y todo lo que vive, el acto es el que hace la alegría o el sufrimiento.
Lo que fue trae lo que es, y lo que será, peor o mejor, el ultimo para el primero, el primero para el último.
Buddha



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