Espacio Terapeutico

Mostrando entradas con la etiqueta ASANAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ASANAS. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de noviembre de 2021

 

BHUJANGÂSANA – (la cobra)




    Es la postura de la gran extensión, del gran arco hacia atrás de la columna vertebral. La imagen es la de una cobra que se eleva sobre el suelo con poder. El vientre y piernas en la tierra, el corazón y la cabeza en el cielo. Nutridos por una amplia y firme base en la tierra nos elevamos hacia el cielo, desde la vivencia del día a día en la Tierra vamos elevando nuestro espíritu hacia el cielo. Estira toda la parte delantera del cuerpo y necesita de fuerza, de tono (no compresión) en la musculatura de la espalda. Es una postura de mucha fuerza y atención en la proyección. No nos podemos despistar en esta postura o corremos el riesgo de hacernos daño. No es una postura de entrega, es una postura activa, de presencia y voluntad.
 CÓmo la hacemos:  Tumbados boca abajo las piernas juntas y con tono. Los esfínteres lo más relajados posible Las manos apoyadas en el suelo, colocadas a la altura de los hombros si hay facilidad para la extensión, y mucho más adelante si hay dificultad. La frente apoyada en el suelo. Conectar con la fuerza de la musculatura de la espalda. Tomar consciencia de la columna vertebral como una unidad, y del espacio entre las vértebras. Visualizar que el movimiento se ha de repartir por toda la columna y debe de mantener el espacio entre las vértebras. Empezar arrastrando la frente por el suelo hacia delante, después la nariz, después el mentón, seguimos levantando poco a poco la cabeza y el pecho (sin comprimir el cuello), cuando no podemos subir más sin el apoyo de las manos, las apoyamos firmemente y empujamos el suelo, elevándonos lenta y conscientemente. Los brazos no llegan a estirarse del todo, los codos quedan un poquito doblados y pegados a los costados. Los hombros permanecen en su sitio, un poquito hacia abajo y hacia atrás, lejos de las orejas, dejando el cuello libre. El pecho queda abierto. El vientre permanece en contacto con el suelo, las piernas mantienen su proyección. Crecemos hacia el cielo sostenidos y empujados desde abajo, desde la musculatura de la espalda y el apoyo del vientre, como las serpientes, y ayudados por las manos y brazos. La cabeza se orienta hacia el cielo sin comprimir el cuello. Mantenemos la postura respirando con naturalidad, y tratando de que evolucione en crecimiento, fuerza y al mismo tiempo elasticidad. Se puede imaginar que la cabeza es el vértice de una pirámide que va creciendo. Esta pirámide tiene de base la distancia entre el apoyo de las manos y el vientre. Deshacerla lentamente proyectándonos hacia delante, y manteniendo hasta el último momento la fuerza en nuestra espalda. Poner cuidado con: La consciencia con la que debe hacerse, ya que es muy fácil comprimir en lugar de extender, y hacerse daño en lugar de obtener un beneficio. Regular bien el apoyo de las manos, para que nos ayuden a proyectarnos. Si las ponemos demasiado cerca para nuestras posibilidades, subiremos los hombros, ahogaremos el cuello, cerraremos el pecho, comprimiendo la lumbares o puede que dejemos el vientre en alto sin apoyo en el suelo. La musculatura de la espalda ha de ser solicitada con toda su fuerza y desconectada al terminar. bhujangasana-8 Repartir la extensión desde el coxis hasta la coronilla, de los pies hasta la cabeza. Atención al cuello ¡no comprimir!. Los codos están un poco doblados y pegados a los costados, para que la fuerza de las manos apoyadas en el suelo se transmita hacia arriba limpiamente. Los hombros en su sitio ¡el cuello libre! La idea es que la fuerza del apoyo de las manos en el suelo ha de llegar a la columna vertebral y transformarse en crecimiento. El pecho ha de estar abierto. Atención a las lumbares ¡no aplastarlas!. ¡Tono! En las piernas y en las manos, la fuerza de unas y otras junto con la propia de la musculatura de la espalda son las que producen la elevación. ¡ Respirar!.
 CÓmo la hacemos mal: Hacemos la postura desde el rechazo o miedo de hacernos daño, desde el sentimiento de resignación y sufrimiento. Olvidándonos de los pies y las piernas. No regulamos bien desde las manos, lo que acarrea muchas consecuencias: La columna no puede arquearse hacia atrás porque le pedimos demasiado y ella reacciona bloqueándose, en cuyo caso nuestro vientre e incluso el pubis quedan sin apoyo en la tierra. El pecho queda hundido. Se fuerzan las vértebras lumbares. La musculatura de la espalda no es solicitada voluntariamente. Los codos se abren hacia fuera y los hombros suben. Las manos y los brazos los utilizamos como muletas cayendo nuestro peso sobre ellas, en lugar de utilizarlas como la pértiga del saltador de altura que se eleva. Medios reguladores Apoyar los antebrazos en lugar de las manos. Apoyar las manos a la altura de la cabeza e incluso más adelante. Si las condiciones son buenas las manos estarían a la altura de los hombros. Las piernas pueden quedar un poco separadas con lo que la compresión hacia las lumbares también disminuye. Una forma de progresar en la postura podría ser: en lugar de apoyar las manos podemos apoyar los codos y antebrazo, de esta forma la cobra se convierte en esfinge. Desde este punto, si nos vemos con ánimo, probar a levantar un poco los codos del suelo, solicitando la fuerza desde las manos. Podemos mantener la postura ayudándonos de un cojín que colocamos en la boca del estómago a modo de cuña. Hacerla de forma dinámica, es decir hacerla y deshacerla sin mantener, nos ayudará a situarnos ante ella en aquel momento, ya que es una postura que necesita preparación y todos los días no son iguales para ella, ni las horas de día tampoco. Cómo prepararla Es una postura que requiere de preparación. El gato y la mesa de dos patas, que son posturas de movilidad de la columna vertebral, pueden ser posturas preparatorias. La postura del gato combinada con el estirar la pierna, puede ser otra opción. Permanecer un par de minutos tumbados boca abajo para mentalizarnos también es aconsejable. Contrapostura La cobra es la contrapostura clásica de la pinza. Sirve de compensación y contrapostura a la compresión que sufrimos en la zona baja del vientre, conjunto pélvico, cierre inguinal y hundimiento del pecho y del ánimo por permanecer muchas horas sentados, inmóviles delante del ordenador, en un pupitre en el caso de estudiantes, o en aquellas profesiones que en las que se está mucho tiempo agachados. La contrapostura de la cobra, una vez terminamos de hacerla puede ser de nuevo una flexión suave como la hoja plegada, o el embrión. 
LA Respiración Si tomamos la postura de forma dinámica y nuestra tendencia natural es más bien de pecho hundido, puede ser conveniente INS al subir y ESP al bajar, mientras que si nuestro pecho es tipo coraza, quizás sea más prudente ESP en la subida e INS en la bajada, aunque los casos particulares siempre han de estudiarse de forma individual y en ocasiones las tipologías son complicadas y están enmascaradas siendo difícil descifrarlas, por lo que es aconsejable jugar un tiempo con distintas opciones para experimentar, como lo hace un científico en su laboratorio. Esta postura cuando la mantenemos lleva una apertura de la zona alta dorsal y una respiración ligera y alta. Aunque con la práctica la podemos dirigir allí donde deseemos. 
Actúa sobre: 
Estimula el sistema nervioso simpático Tonifica toda la musculatura de la parte posterior de nuestro cuerpo. Tonifica los brazos. Estira el gran ligamento anterior de la columna vertebral. Estira toda la parte anterior del cuerpo. Beneficios: Es una postura estimulante Nos da fuerza y apertura. Libera el pecho y los nudos de la boca del estómago. Revitaliza la espalda. Estimula los riñones. Libera la respiración Postura asociada de descanso: Personalmente me gusta después de hacer la cobra disponer de un momento de descansando boca abajo en “savasana frontal” y sentir el movimiento de la respiración en contacto con el suelo. Tomar siempre un tiempo mínimo para descansar después de la postura. Podéis hacer también cualquiera de las dos posturas de movilidad: el gato, y la mesa de dos patas  

domingo, 24 de octubre de 2021

jueves, 26 de noviembre de 2020

 Sos de los que te quedas dormido en la relajación?, no luches contra eso, relájate ....



martes, 7 de julio de 2020

Ananda Balasana - Bebe feliz


Ananda Balasana,    postura del bebé feliz

En sánscrito, ananda significa “felicidad”, bala “bebé” y asana “postura”, por lo tanto, Ananda Balasana se puede traducir literalmente como “postura de bebé o niño feliz”.
 Como la hacemos 
Acuéstate en el suelo boca arriba, exhale y doble las rodillas, llevando las piernas sobre el estómago. Inhale y agarre el exterior de las plantas de los pies con las manos, dejando los brazos por afuera de las piernas 
Tus rodillas serán un poco más anchas que tu pecho, luego tráelas si puedes en la dirección de las axilas.
 Lleva tus tobillos directamente sobre tus rodillas, de modo que tus pantorrillas estén perpendiculares al suelo. Flexione suavemente los talones y mantenga las plantas de los pies paralelas al techo. Con las manos, empuja los pies ligeramente hacia abajo. 
Esta es la postura final, respire lentamente y relájese durante unos minutos. Para salir de la postura, acerque las rodillas y descanse las piernas y el suelo 
Ananda Balasana no es una de las posturas tradicionales del Hatha Yoga, pero los yoguis contemporáneos lo practican ampliamente por sus muchos beneficios:
 Relaja los músculos del piso pélvico. 
Masajea los órganos abdominales internos. 
Hace que las articulaciones de la cadera sean más flexibles. 
Estira suavemente los músculos de la zona lumbar.
 Realinea la columna vertebral. 
Fortalece los músculos de los brazos y los hombros. 
Abre el pecho y mejora la postura.
 Da una sensación de calma y serenidad. 
Reduce el estrés físico y mental.
 Ananda Balasana activa Svadhisthana, el segundo chakra. Mientras realiza la asana, puede experimentar una expansión y activación de energía en estos niveles: imaginación, habilidad para socializar, sensualidad.
 Usa cinta elástica. Si tienes dificultades para alcanzar los pies con las manos en esta posición, puede usar un cinturón o una bufanda para descansar sobre las plantas de los pies y agarrar las puntas con las manos. 
No tengas prisa. Comience con calma Mantener una postura correcta. Mantenga la espalda y el cuello contra el colchón. No doble ni cierre los hombros ni doble la cabeza hacia atrás apoyando la parte superior de la cabeza sobre la colchoneta. Este error a menudo se comete si no tienes suficiente flexibilidad. En este caso, es preferible agarrar los tobillos o las pantorrillas para estar cómodos






jueves, 11 de junio de 2020

DANDASANA

DANDASANA
 Es la postura de inicio de muchas asanas de sentado 
Si tuviera que elegir la versión sentada de tadasana esa sería dandasana
Sus beneficios son muchos , por ejemplo , corrige la alineación en la posición sentada.
Acondiciona muslos, pantorrillas, psoas y abdominales 


Dibujo : Sadhana yoga

domingo, 22 de marzo de 2020

Es momento de adaptarnos 


para practicar por la mañana ...

domingo, 4 de septiembre de 2016

Saludo al Sol


Al comienzo de la clase prepara el cuerpo para la ejecución de las asanas.
Elimina la rigidez articular en todo el cuerpo.

viernes, 20 de mayo de 2016

Perder el miedo

Las asanas desarrollan cualidades en nuestro interior .
Todas las posturas de pie : virabhadrasanas I y II , Trikonasanas, Parsvakonasana , posturas en que los dos pies se enraícen en el suelo desarrollan fuerza y confianza, resistencia y firmeza. Todas las cualidades del elemento tierra que es seguridad, soporte y confianza . Cualquiera de estas asanas que realices hazla "abrazando" todos los músculos de cada parte del cuerpo, no se trata de crear tensión sino de sentir el "abrazo" amoroso y completo hacia tu propio ser a través del cuerpo .




fte: yoga journal 






viernes, 24 de julio de 2015

viernes, 26 de junio de 2015

Mantenete muy consciente de como te sentís manteniendote inmóvil en cada asana . En cada asana estás expresando hacia el exterior lo que tenés adentro

lunes, 6 de abril de 2015

Realizá las transiciones de una postura a otra moviéndote con suavidad y conscientemente, no hagas movimientos bruscos ni rápidos


jueves, 17 de julio de 2014


PORQUE YOGA Y FLEXIBILIDAD NO SON SINÓNIMOS?

por Charlotte Campana

Fred era indiscutiblemente la persona menos flexible que he encontrado. En 28 años de enseñanza de asanas, nunca he visto a nadie que tenga tanta falta de movilidad. Su Uttanasana (postura de pie con inclinación hacia adelante) era poco más que un movimiento de cabeza hacia adelante. Antes de venir a mis clases, no se había sentado en el suelo desde la infancia, y se requería  pilas altas de mantas para hacerlo. Pero no le importaba el uso de accesorios para cada pose. Los accesorios lo  ayudaron a sentirse más relajado. Él vino a mi clase todas las  semanas durante más de dos años, y constantemente informaba de lo mucho mejor que se sentía por el yoga y la diferencia que hizo en su vida.

Fred tenía otros problemas físicos. Tenía los pies zambos, haciendo equilibrio y en posturas de pie le resultaban  muy difíciles. Pero él estaba dispuesto a hacer uso de la pared. El mayor desafío físico de Fred , en retrospectiva podría haber sido una ventaja, al menos para la práctica de asanas en el contexto de una clase, es que  Fred era ciego.

La experiencia de Fred con las asanas fue completamente interna. No tenía la menor idea de lo inflexible que era porque no podía ver lo que todos los demás estaban haciendo. Estaba libre de la idea de que "no podía hacer yoga porque no era flexible", una declaración que todos los maestros de yoga han escuchado de estudiantes reticentes. La práctica de Fred era totalmente en el momento. Sus restricciones no eran algo de que avergonzarse. Lo que el resto de nosotros interpreta  como limitaciones en su cuerpo, él lo  llevó a cabo sin costo alguno para él. En cierto modo, su práctica era la más pura de todas los que he visto.

Si Fred hubiera sido capaz de verse a sí mismo en comparación con otros a su alrededor, él probablemente habría llegado a una clase y no hubiera vuelto  jamás. Pero debido a que él estaba libre de la posibilidad de compararse con los demás, él estaba completamente satisfecho con su práctica. Él entendió el verdadero valor de la práctica-que se puede agregar una medida de gracia a los  movimientos que nos da la vida.

TKV Desikachar dijo: "El éxito de yoga no radica en la capacidad de realizar las posturas, pero si en la forma en que cambia positivamente la forma en que vivimos nuestra vida y nuestras relaciones." Las  Asanas de  Yoga es una tecnología de curación increíble. La fusión de la respiración y el movimiento nos puede revitalizar ya que suaviza el sistema nervioso. Cuando se practica con la humildad y la atención, puede cambiar la forma en que vivimos en nuestro cuerpo, creando un ambiente que puede transformar nuestra mente y emociones.

Pero estos beneficios no tienen absolutamente nada que ver con si podemos o no realizar poses elegantes. De hecho, la definición de dominio de asanas en  los sutras 'nada dice  sobre el rendimiento sino: "[Asana] se domina cuando todo esfuerzo es relajado y la mente se absorbe en el Infinito." Si esto es lo que el dominio es, cualquier persona que viva en cualquier cuerpo puede ser un maestro en asanas. Lo que se requiere es, en mi experiencia, mucho más difícil que simplemente realizar  poses raras. Lo que se requiere es una mente / ego que pueden estar presentes, sin preferencias ni anhelo de "más" o "mejor". Es la presencia tranquila que puede ser con lo que es, no importa lo que les gusta a los demás.

Esta es la lección que me enseñó Fred. En su cuerpo que apenas puede mover, él encarnaba el dominio de las asanas. Salió de la clase con una mente pacífica que continuó durante toda la semana. Sin inversiones, sin flexiones hacia atrás o sin equilibrio. Regalo de Fred era su presencia y su gratitud, regalos que no desaparecen como nuestros cuerpos envejecen y evolucionan. Que todos podamos descubrir esta gracia atemporal.


sábado, 5 de julio de 2014

Despues de un viaje cansador...

Para combatir los síntomas de jetlag :
Cuando viajamos largas distancias y cambiamos de región horaria se produce un desequilibrio entre nuestro reloj interno y el horario externo del lugar en el que nos encontramos . Esto hace que nuestro organismo se confunda y en consecuencia que muchas veces nos invada una sensación de vacío , cansancio, irritabilidad, apatía y desconexión con la tierra.
Estas asanas nos ayudan a combatir los síntomas del jetlag e impulsan el flujo de energía en el cuerpo, eliminando el cansancio y activando todo nuestro organismo para conectarnos nuevamente .
Estas posturas actúan como un molino de agua , que activa de manera natural las corrientes de energía internas, regulando el sistema nerviosos y la circulación.
Comienza con Savasana .

Haz diferentes ejercicios en el piso para relajar la zona dorsal y lumbar


Iremos despertando los músculos adormecidos con posturas de equilibrio que aumentan el calor corporal y estimulan nuestra capacidad de aceptación y adaptaciòn , conectándonos así con el momento presente y ubicándonos en tiempo y espacio



Para completar la pr´ctica haremos varias rondas del saludo al sol y terminaremos con una corta meditación de pie que nos dejara listos y motivados .

lunes, 12 de mayo de 2014

BICICLETA

Para los paseos en bici, las siguientes cuatro posturas te ayudarán a estirarte y a refrescarte al bajar de la bici.