Espacio Terapeutico

martes, 30 de abril de 2019

lunes, 29 de abril de 2019

Excusas para no meditar.

Excusas para no meditar. 
 1. “Uf, yo no podría estarme quieto tanto rato” ¿Cuánto rato dices que no puedes estar quieto? ¿10 minutos? ¿30 minutos? ¿1 hora? ¿Qué pasa si te paras? ¿Deja de latir tu corazón? ¿Dejas de respirar? ¿Se para el mundo? Vivimos en un mundo híper acelerado que nos empuja a la acción por ella misma más que a la eficiencia de las acciones que emprendemos, aunque sea a un ritmo más lento. ¿Para que necesitas estar constantemente en movimiento? De todas maneras se también existe la meditación en movimiento.
 2. “Me entra la risa de ver a todos cantando, jeje” ¿Sabías que cantar es una manera de trabajar en tu respiración? Cantando abrimos el diafragma, permitimos que aumente en caudal y la circulación de aire en nuestros pulmones, oxigenamos nuestro cuerpo, ralentizamos nuestra mente y mejoramos nuestro estado de ánimo. Ese es el motivo por el cual algunos tipos de meditación incluyen cánticos. Igualmente existen muchos tipos de meditación que no incluyen cánticos.
 3. “Yo es que tengo una lesión en la rodilla y no puedo cruzar las piernas” Si bien asociamos la meditación con la postura del loto (sentados con las piernas cruzadas, la espalda recta, los brazos apoyados en los muslos y las manos formando un círculo entre ellas), para meditar no es necesaria una postura concreta. Podemos meditar sentados en una silla, estirados o de pie, cualquier postura es buena si nos permite mantener la espalda recta (respiración) y es suficientemente cómoda para poder mantenerla durante mínimo 10 minutos pero no tanto que nos relajemos hasta dormirnos.
 4. “Tanto rato sin hacer nada… me parece una pérdida de tiempo” Meditar cada día es como ir al gimnasio después de años de no hacerlo: ¿Cuántas sesiones necesitas para poder aguantar una clase sin resoplar? ¿Para no quedar doblado por las agujetas? ¿Para mirarte al espejo y ver que has modelado un músculo? Si solo vas al gimnasio un día, efectivamente va ser una pérdida de tiempo: solo conseguirás sentirte torpe y frustrado… en cambio si vas cada día , en unas semanas empezarás a notar el cambio. Lo mismo pasa con la meditación: sin práctica y constancia no hay avance. El propósito primero de la meditación es rebajar la cantidad y la velocidad de los pensamientos que circulan por nuestra mente constantemente; es decir, para conseguir lo contrario a lo que nos empuja nuestro día a día. Así que el entrenamiento requiere toda tu atención e intención. ¿Aun te parece que no haces nada meditando? 
 5. “No quiero pensar, que si me pongo es peor” Meditar no es pensar más, sino menos… y mejor. La actividad de nuestra mente es tanta y tan veloz que nuestras emociones y nuestro cuerpo quedan a menudo supeditados a la intensidad de nuestros pensamientos. Así pues, dejamos de ser conscientes del dolor de espalda hasta que se convierte en una contractura o del malestar que nos causa el comportamiento de nuestra pareja hasta que se convierte en rabia. Imagínate todo lo que puedes ganar siendo consciente de que algo no funciona antes de que se convierta en un problema.
 6. “¿Pero esto no es una religión?” La meditación está vinculada en su nacimiento con la religión pero no es necesario ser creyente para practicarla. La práctica del mindfulness es una alternativa a esta inquietud de las personas que desean desvincular completamente el hecho de meditar de cualquier religión. A menudo se incluye en programas de crecimiento para directivos por la claridad mental que aporta a quienes lo practican.
 7. “¡Tanto rato callado no aguanto!” Vivimos en un mundo lleno de ruido; la contaminación acústica en nuestras ciudades es constante y pocas veces tenemos la oportunidad de disfrutar del silencio y de los sonidos de la naturaleza. El ruido llena nuestras cabezas y nos impide escucharnos a nosotros mismos. Si no puedes estar 10 minutos callado quizás te sería útil hacerte algunas preguntas: ¿Qué pasa cuando callas? ¿Cuándo te rodea el silencio? Meditar te da la oportunidad de parar a escucharte a ti mismo ¿Cuáles son tus intereses? ¿Tus pasiones? ¿Qué quieres potenciar en tu vida? 
 8. “Solo me falta pagar para pensar y no hacer nada” Meditar es una práctica que no requiere gran inversión: simplemente busca un espacio cómodo y tranquilo y algo de tiempo para estar allí contigo mismo. Existen libros muy buenos con los que iniciarte, algunos de los cuales puedes pedir en préstamo en la biblioteca local. Si te sientes que el apoyo de un grupo te ayudará a empezar, puedes encontrar grupos gratuitos y espacios de crecimiento personal; estos grupos suelen ser abiertos y no exigen compromisos más que una donación voluntaria cuando puedas y quieras.

fte http://meditacion2000.blogspot.com/2013_08_01_archive.html

viernes, 26 de abril de 2019

Un cuento Zen

UN CUENTO ZEN

 Un anciano maestro estaba cansado de las quejas de su aprendiz. Una mañana lo envió a buscar un puñado de sal. Cuando volvió con el encargo, el maestro le dijo que mezclara el puñado de sal en un vaso de agua. Le pidió que la tomara y le preguntó “ que gusto tiene”?, a lo que su aprendiz respondió..”amargo”. El maestro sonrió y le pidió a su aprendiz que tomara el mismo puñado de sal y lo echara al lago. Los dos fueron caminando en silencio al lago más próximo. El maestro le preguntó “Qué gusto tiene?” A lo que su aprendiz respondió “ fresca”. El maestro preguntó: “Sentiste el gusto a la sal?” No, respondió su alumno. Ante esto el maestro se sentó a su lado y le dijo: “El sufrimiento en la vida es sal pura; ni más ni menos. La cantidad de sufrimiento en la vida permanece exactamente igual. Sin embargo, la cantidad de amargura que sentimos depende del contenedor en el cual pongamos ese sufrimiento. Por lo tanto, cuando estés sufriendo, lo único que puedes hacer es ampliar el sentido de las cosas. Deja de ser el vaso. Conviértete en lago.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Comparto este cuestionario para darnos cuenta de la diferencia entre stress y cansancio 

viernes, 8 de marzo de 2019

SHANTI

El sánscrito (autoglotónimo संस्कृतम् saṃskṛtam) es una lengua clásica de la India, además de una de las lenguas indoeuropeas más antiguas y documentadas después del hitita y el griego micénico. El sánscrito se usa actualmente como lengua litúrgica en el hinduismo, el budismo y el jainismo. Hoy en día es uno de los veintidós idiomas oficiales de India, utilizado con propósitos particulares y en menor medida como lengua vehicular de cultura. Su posición en la cultura de la India y del sudeste asiático es similar a la del latín y el griego helenístico en Europa. Literalmente quiere decir ‘perfectamente hecho’: sam: ‘completamente’; kritá: ‘hecho, obra’ (de la raíz kri; está emparentado con la palabra karma: ‘acción’, Se escribe en el silabario devanagari. El sánscrito se utiliza principalmente como lengua ceremonial en los ritos hindúes, en forma de himnos y mantras. Su variante preclásica, el sánscrito védico (la lengua ritual de la religión védica), es uno de los miembros más antiguos de la familia indoeuropea. En este idioma fueron escritos todos los textos clásicos del hinduismo. Su texto más antiguo conocido es el Rig-veda (‘conocimiento sobre himnos’, que contiene 1028 himnos en alabanza a los dioses). También es la lengua del yoga. Por su importancia religiosa, los primeros gramáticos indios, como Pánini (520-460 a. C.), lo analizaron exhaustivamente. La mayoría de los textos sánscritos conservados hasta la actualidad fue transmitida oralmente (con métrica y ritmo mnemotécnicos) durante varios siglos, hasta que fueron escritos en la India medieval.

domingo, 3 de marzo de 2019

CONTEMPLA LA LUZ

Aumenta tu exposición a la luz matutina y quizás puedas retardar la aparición de enfermedades relacionadas con la edad como el insomnio, la pérdida de memoria y la depresión...cuando tus ojos absorben la luz brillante, sobre todo la del espectro azul presente en la luz solar, las células nerviosas de la retina envían mensajes al reloj interno del cerebro 
La exposición a la luz azul es algo tan sencillo como salir al exterior, dice Patricia Turner coautora de varios estudios sobre la luz y el envejecimiento ocular. Recomienda al menos 20 minutos al sol por la mañana temprano. La luz diurna es más azul por la mañana , así que es el momento perfecto para poner en marcha el reloj físico
fte yoga journal